Los trabajos y los días
Los trabajos y los días es un poema didáctico escrito por el antiguo poeta griego Hesíodo alrededor del año 700 a. C. Está escrito en hexámetro dactílico y contiene 828 versos. En su núcleo, Los Trabajos y los Días es un almanaque agrícola en el que Hesíodo instruye a su hermano Perses en las artes agrícolas.
En Los trabajos y los días, Hesíodo se describe a sí mismo como heredero de una granja legada a su hermano Perses y a él mismo. Sin embargo, Perses aparentemente malgastó su riqueza y regresó por lo que le pertenecía. Perses recurrió a la justicia y sobornó a los señores para que juzgaran a su favor. El poema contiene un duro ataque contra los jueces injustos como los que fallaron a favor de Perses; se les representa embolsándose sobornos al emitir sus veredictos injustos. Hesíodo parece haber pensado que, en lugar de darle dinero o propiedades, que pronto gastaría, sería mejor enseñarle las virtudes del trabajo e impartirle su sabiduría, que puede utilizar para generar ingresos.
Hesíodo anima a Perses a evitar a la malvada Eris y a no dejarse persuadir por ella para frecuentar las discusiones en el ágora, sino a centrarse en trabajar para ganarse la vida. Siguen los asuntos familiares, mientras Hesíodo implora a su hermano que se una a él para resolver sus discordias fraternales mediante la "justicia de Zeus". Se descubre que previamente habían dividido su patrimonio, pero que Perses exigió más de lo que le correspondía al influir en "reyes devoradores de sobornos".
El poema gira en torno a dos verdades generales: el trabajo es el destino universal del hombre, pero solo quien esté dispuesto a trabajar podrá con él. Los estudiosos han interpretado esta obra en el contexto de una crisis agraria en el continente griego, que inspiró una ola de colonizaciones en busca de nuevas tierras.
Esta obra describe las cinco Edades del Hombre, además de ofrecer consejos y sabiduría, prescribiendo una vida de trabajo honesto y atacando la ociosidad y a los jueces injustos (como los que fallaron a favor de Perses), así como la práctica de la usura. Describe a los inmortales que vagan por la tierra velando por la justicia y la injusticia. El poema considera el trabajo como la fuente de todo bien, pues tanto los dioses como los hombres odian a los ociosos, que se asemejan a zánganos en una colmena. Ante el horror del triunfo de la violencia sobre el trabajo duro y el honor, los versos que describen la «Edad de Oro» presentan el carácter social y la práctica de una dieta no violenta a través de la agricultura y la fruticultura como una vía superior para vivir con plenitud.
El moderno Monte Helicón. Hesíodo describió una vez su cercana ciudad natal, Ascra, como «cruel en invierno, dura en verano, nunca agradable».
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